Cristaloterapia

Descubrir el mundo de los cristales es una experiencia única. Desde los comienzos de la evolución han formado parte del planeta, mucho antes de que los vegetales y los animales lo poblaran.

Ya en tiempos muy lejanos las civilizaciones asiáticas, egipcias, mayas y atlantes utilizaron los cristales con diferentes fines: místicos, curativos, mágicos… Por su estructura atómica y por el tiempo de gestación que los mantuvo en contacto con la tierra, los cristales tienen el poder de recibir, contener, proyectar, emanar y reflejar la luz, máxima expresión de la energía.

Es posible que para algunas personas la belleza de los cristales resida en su forma o en su color, pero además está relacionada con la fuerza y la energía que transmiten.

Los cristales son herramientas muy valiosas en el proceso evolutivo del ser humano: como formas de Luz condensada, son grandes equilibradores energéticos. La Cristaloterapia es un tratamiento muy antiguo proveniente de la India, que en el último cuarto de siglo ha disfrutado de un notable incremento en muchos otros países.

¿QUÉ ES LA CRISTALOTERAPIA Y CÓMO FUNCIONA?

La Cristaloterapia también conocida como Gemoterapia, es la sanación con cristales y su acción terapéutica consiste en transmutar, desbloquear, equilibrar y armonizar nuestro sistema energético para establecer un flujo correcto, y de este modo restablecer los propios recursos de sanación en el ser humano, tanto a nivel físico, como mental, emocional o espiritual.

Se emplean en “imposición de gemas” sobre el cuerpo o a su alrededor para armonizar los campos sutiles, poner en movimiento mucha información energética abriendo, desbloqueando y armonizando los chakras. Nos permite trabajar con nuestra memoria celular y así mejorar nuestra calidad de vida.

Esta técnica se potencia mediante la transmisión de energía a través de la imposición de las manos.

Los chakras son transmisores de energía ubicados a lo largo de nuestro cuerpo, que influyen en nuestra actividad en el plano físico a través del funcionamiento de las glándulas endocrinas.
Es así, que pueden afectar el funcionamiento corporal, el balance mental y la integridad emocional. Es por ello, que un correcto uso de estos redundará en energías positivas que ayudan a proteger nuestra salud.

La Cristaloterapia actúa como apoyo a otras terapias vibracionales destinadas a la mejoría física, en enfermedades, en zonas bloqueadas, emociones estancadas, patrones mentales rígidas, en ansiedad y depresión.

Forma parte de los tratamientos vibracionales más eficaces para nivelar el flujo de nuestras energías, poniéndonos en contacto directo con el subconsciente.
Cuando aplicamos Cristales y Gemas a nuestro cuerpo o bien tomamos las Esencias preparadas con ellos, estamos incidiendo sobre nuestro campo Electro-Magnético, es decir, sobre nuestra Aura, imprimiendo en ella Energías Luminosas de una vibración muy elevada que eventualmente se van integrando en nuestros diferentes cuerpos a través de los Chakras y de los Canales Sutiles de Energía gracias a la Respiración Consciente.

El mundo de los cristales está lleno de sorpresas, que seguramente servirán como puentes hacia el contacto con nuestra sabiduría y la estabilidad de nuestro cuerpo a través de nuestra mente.

¿QUÉ PODEMOS TRATAR?

A nivel emocional y mental podemos tratar: patrones mentales rígidos, ansiedad, depresión, emociones estancadas, zonas bloqueadas, falta de autoestima, apegos o dependencias, estrés, insomnio, traumas…

A nivel físico podemos tratar: afecciones del aparato digestivo, problemas respiratorios, problemas de espalda, mala circulación, afecciones de la vista, osteoporosis, artritis, problemas de disfunción sexual, problemas de tiroides, problemas coronarios, trastornos menstruales y ginecológicos, menopausia, afecciones del sistema nervioso, migrañas…

A nivel espiritual nos enseña también a traer el espíritu a la materia, a despertar y poner en acción nuestra Misión.

¿POR QUÉ SANAN?

Los cristales están rodeados de un campo energético similar al que envuelve a todos los seres vivos, comprobable gracias al método fotográfico descubierto por la rusa Valentina Kirlian.
La teoría que respalda el uso de los cristales como método curativo se basa en la perfecta estructura que éstos tienen, reflejada en su campo energético y que al contacto con otro campo energético deficiente tiende a transformarlo y a equilibrarlo.

Debido a ello, cuando acercamos los Cristales a nuestro Campo Electro-Magnético, sus formas geométricas y sus colores actúan como verdaderos catalizadores de las Energías Sutiles, permitiendo que se integre en el Aura, una mayor cantidad de Luz y de Color.

CAMBIAN LA ENERGÍA

A finales del siglo XX los científicos han podido ver más allá de la superficie de un cristal. Hasta ese momento, los minerales y los cristales se habían clasificado según sus características externas y la composición química.
El avance de la teoría atómica ha echado luz sobre el mundo interior de los cristales, regido por un asombroso orden geométrico, como si obedecieran a la acción de un tipo de conciencia creadora inmanente a la Naturaleza. En la formación del cristal los átomos superan la ley de la gravedad para formar unas estructuras ordenadas. Esta estructura atómica determina qué pueden hacer las diferentes clases de cristales, y hacen cosas sorprendentes.

Los indios americanos golpeaban con mazos los cristales para que emitieran destellos de luz. Actualmente sabemos que si se calienta un cristal emite una explosión de electricidad, y si se le aplica electricidad vibra; esto explica el funcionamiento de los relojes de cuarzo: una pila eléctrica en contacto con un diminuto cristal de cuarzo le hace vibrar y estas vibraciones son recogidas por las manecillas del reloj. Por lo tanto, la energía que entra en un cristal es diferente de la energía que sale.

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